10 Sep 2016

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Trabajando el apego desde la terapia asistida con perros

Algunos conocéis que los perros son importantes para mí tanto en mi vida personal, así como en la curiosidad que se ha ido gestando de la posibilidad de intervenir en los espacios de terapia con ellos. Me gustaría contarles algo en relación a la terapia asistida con perros, y ya que los post anteriores introducían el tema de los vínculos de apego, contarles específicamente que podría aportar el trabajo con perro en el trabajo de ese tema.

 Se me viene a la cabeza algunas experiencias  donde sin estar presente,  situaciones con perros narradas por los usuarios, brindaban no sólo información sino posibilidad de jugar con los vínculos que se establecen entre dueño y perro.

 Me gustaría contar dos ejemplos:

 -María, con historias de abandono  en su infancia y maltrato de su pareja,  se ofrece a acoger un perro transitoriamente, le envían un cachorro el cual muerto de miedo por haber sido abandonado en un descampado, se esconde debajo de su cama negándose a salir. María se angustia por la situación, primero porque recuerda al perro que tenía con su pareja agresora, siendo ella la cuidadora del mismo. También comienza a darse cuenta que se identifica a ese grado de indefensión, habiendo estado en situaciones de bloqueo y parálisis tras un mueble para protegerse de las agresiones de su pareja.

 -Intento explicarle a una mamá como su hijo ha estado afectado por la inestabilidad de los vínculos, porque esas figuras aparecían o desaparecían sin explicación produciendo daño en él. Me cuenta que cuando le piden dibujar a su familia siempre dibuja un perro. Me cuenta la historia de que tuvieron un perro al cual su hijo adoraba, pero como creció mucho a los ocho meses se lo llevaron de un día para el otro, y en casa no se hablo de ello, ni se hizo ningún tipo de duelo… ese vínculo se transforma en metáfora  de cómo el niño vive los vínculos y el temor a la pérdida.

 Según Chandler (Chandler, 2005) “la terapia asistida con animales proporciona interacciones positivas entre el ser humano y el animal. Incorporar el talento y las características de un animal de terapia en un entorno terapéutico facilita la recuperación de las personas tanto a nivel físico, como emocional y mental. Bajo la supervisión de un terapeuta, el animal contribuye al proceso de recuperación de la persona”.

 En cuanto a los beneficios que podríamos esperar utilizando la terapia asistida

Para trabajar lo vincular destaco:

 -reducir los niveles de ansiedad: estudios afirman que acariciar un animal es eficaz para aliviar el estrés y bajar la presión sanguínea (Graham, 1999).

 -los perros de terapia satisfacen la necesidad universal de contacto físico. En muchas ocasiones las personas inhibidas que evitan el contacto físico con los seres humanos, no tienen la misma actitud inhibida con los perros.

 -los perros funcionan como estímulo social fomentando el contacto, facilitando la conversación y las relaciones interpersonales (Davis, 2002).

 -permite “salirse de uno mismo”: “más que pensar y hablar de sí mismas y sus problemas, pueden mirar a los perros y hablar de ellos” (Tucker, 2004). En este caso del efecto que se espera es de identificación y proyección a nivel psicológico. Con esto me refiero que las historias de los perros sean un puente para narrar las propias historias vitales de los usuarios, que al identificarse con ellos puedan hablar de sí mism@s, proyectando sus propios deseos, emociones e historias traumáticas.

 -estudios demuestran que los niños con mascotas desarrollan mayor capacidad de empatía. (Tucker, 2004).

 -el promover el crecimiento y desarrollo de un ser vivo, cuidando a un  perro refuerza potentemente la autoestima al sentirse útil y eficaz.

 -fortalecimiento de vínculos: los perros pueden establecer vínculos de apego con sus dueños y cuidadores: se busca establecer una relación de confianza mutua o un sentimiento de conexión; los perros abrirán una vía de comunicación emocional (memoria procedimental) segura entre usuario y perro, muchas veces alternativa o diferente a los vínculos que han establecido en su infancia.

Así lo expresa Oudshoorn Silvina, del proyecto Cosechando Vínculos: “Las historias de vida, las experiencias previas con mascotas en el seno familiar, son evocadas y actualizadas en el contacto con  el nuevo animal. El vínculo que se establece se transforma en uno de los pilares de la técnica”. “La cercanía involucra mucho más que meramente el tacto o el contacto físico, incluye también el acto de cuidar y de construir vínculos.”

-Podemos decir que a diferencia de los humanos, los perros aceptan a las personas incondicionalmente: no les importa sus características físicas, o su propia historia. Si las usuari@s han tenido experiencias de rechazo, se sentirán aceptadas validando su yo.

 Si lo que se describe es triste, la presencia del animal distiende, y permite estar con otro que consuela desde lo físico.

 Tengo muchas ganas de a nivel profesional poder poner en práctica esta herramienta, y tener co-terapeutas. A nivel personal, ya lo he probado y lo recomiendo.

 

 

 

 

02 Mar 2015

BY: Marcela Lockett

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Proyecto Enfocadas: es posible dejar la violencia de pareja atras. Una experiencia de superacion.

Quería compartir con vosotros el trabajo que nos han publicado en la Revista de Arteterapia, de la Universidad Complutense de Madrid, año 2014, “Proyecto Enfocadas: una experiencia grupal realizada con mujeres que sufrieron en el pasado violencia por parte de sus parejas, utilizando la fotografía y la narración como herramienta terapéutica”.

En el mismo compartimos la experiencia del Proyecto Enfocadas, desarrollado en Madrid,  en un servicio del Ayuntamiento que atiende a víctimas de violencia de género. El mismo fue realizado con Eva Sala, fotógrafa del colectivo Nophoto, NophotoVoz.

Las destinatarias directas del proyecto han sido 10 mujeres que han vivido en el pasado violencia por parte de su pareja, logrando salir de dicha situación tras un proceso terapéutico.

Estas mujeres participaron en 17 talleres grupales mediante el uso de la fotografía y la escritura.

Los objetivos de los talleres fueron fomentar la creación artística, contribuir al desarrollo personal tendiendo a la integración de la historia vital así como el desarrollo de la autoestima y el empoderamiento como colectivo, al darles voz y protagonismo a las participantes. Nos planteamos en una segunda etapa, sensibilizar a la población en torno a la problemática de la violencia de género desde el mensaje de las protagonistas y desde la prevención a través de la muestra de su producción artística. El trabajo intenta indagar sobre el uso de la fotografía y narración como herramienta terapéutica, mostrando momentos significativos del proceso grupal. Aquí podéis ver el trabajo completo: http://revistas.ucm.es/index.php/ARTE/issue/current

Aqui algunas de las producciones de las protagonistas…

17 Ene 2015

BY: admin

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Las habilidades sociales, herramientas para lograr una vida mas plena

Ayer comenzamos con el grupo de mujeres a trabajar las habilidades sociales. Tras escuchar la canción de Bebe: “Ella”, intentamos leer entre líneas que habilidades sociales son necesarias para dar el paso, y en este caso salir de una situación de violencia o maltrato. Las mismas podemos utilizarlas para cualquier situación en las que nos sentimos atrapados o bloqueados…

Ella se ha  cansado de tirar la toalla,  se va quitando poco a poco telarañas 

no ha dormido esta noche pero no esta cansada, no mira ningún espejo pero se siente toda guapa.

Hoy ella se ha puesto color en las pestañas, hoy le gusta su sonrisa, no se siente una extraña

hoy sueña lo que quiere sin preocuparse por nada, hoy es una mujer que se da cuenta de su alma
Hoy vas a descubrir que el mundo es solo para ti que nadie puede hacerte daño,
hoy vas a comprender  
que el miedo se puede romper con un solo portazo.
Hoy vas a hacer reír  porque tus ojos se han cansado de ser llanto, de ser llanto…
hoy vas a conseguir 
reirte hasta de ti y ver que lo has logrado que…
Hoy nació la mujer perfecta que esperaban,  
ha roto sin pudores las reglas marcadas….”

Podríamos pensar como lluvia de ideas, lo que la letra expresa entrelíneas:

 –la posibilidad de aprender de lo malo, del pasado: Muchas veces a partir de una situación conflictiva o que nos genera malestar, si la utilizamos a nuestro favor, tal vez sea la primera vez que tengamos una oportunidad para pensar sobre ello, por ejemplo: ¿qué queremos de una relación de pareja?, ¿qué cosas voy a permitir?, ¿qué cosas me gustan, que cosas no quiero, a que cosas voy a decir que no?, ¿cuáles puedo llegar a negociar con el otro?. A veces no hemos reflexionado, hemos solamente actuado, o hemos seguido los mandatos que nos han marcado socialmente, lo que se esperaba de nosotras y no nos hemos puesto a pensar y sentir cual es nuestro deseo.

 –necesidad del autoconocimiento: va de la mano de lo anterior, de la necesidad de conocernos, de conocer nuestra historia y como nos hemos ido construyendo como sujetos, para saber como muchas veces actuamos repitiendo esquemas de relación del pasado en función de nuestros primeros vínculos. Si no hacemos conciente esto, sólo nos quedara la repetición.

 –valorarnos y aceptarnos como somos, y tener en cuenta aquello que queremos cambiar: aumentar nuestra autoestima. Muchas veces estamos muy condicionadas por lo que los demás piensan de nosotras, que imagen damos, nuestra autoestima sube o baja en función de ese reconocimiento, mostrando la falta de seguridad que tenemos en nosotras mismas.

 –poder poner límites y decir que no: si estamos condicionadas por el miedo esto es imposible, porque actuamos en función de los deseos de los otros. El poder poner límites es un aprendizaje que necesita práctica. Por un lado reconocer nuestras necesidades y derechos, sentir que tenemos derecho a pedir por ellos  y aprender a negociar. Todo esto tiene que ver con la comunicación asertiva (que ya trabajare en otro post). Muchas mujeres sienten que las necesidades de los otros están por encima de las propias, actúan desde el rol maternal generalizándolo en todas las relaciones incluso las de pareja, según los mandatos de género de ser cuidadoras que nos han impuesto. Desde esa base es muy difícil la negociación, sólo queda la postergación. Muchas mujeres se sienten “egoístas” si piensan primero en sus necesidades y deseos. Si a esto le sumamos los chantajes emocionales como forma de coacción, estamos perdidas…

 –romper con las reglas marcadas también implica la toma de conciencia y en este caso hago hincapié en los mandatos de género sobre como debe ser una mujer, los mitos del amor romántico, el rol de cuidadora y postergarnos en función  de los otros para cumplir con ese ideal. A estos mandatos antiguos sumamos los nuevos, ser “super mujeres que pueden con todo”, que deben cumplir un nivel de exigencia ahora en el trabajo, como profesionales, con un ideal de belleza y a las vez no descuidar los espacios privados.

 -para poder “romper de un solo portazo” tenemos que escoger, tomar decisiones, asumir los costes de nuestra decisiones. Esto puede ser un trabajo arduo en una terapia. A veces los procesos de “cortar la soga” en vínculos que nos hacen daño, requieren mucho trabajo, y hacerlo de a dos, en un vinculo de seguridad es lo conveniente.

 -Para poder lograr cambios, tenemos que poder proyectar, poner metas a corto y largo plazo, ir subiendo paso a paso los peldaños de la escalera. Para esto es necesario todo lo anterior, saber que quiero, saber que puedo hacerlo, tener la capacidad de planificación, la motivación para el cambio. Yo siempre digo que si hemos estado condicionadas por los otros, o por ejemplo, porque no nos han reconocido en nuestros logros, o nos han desvalorizado, el único camino para sentirnos potentes es hacer y corroborar en los hechos que podemos experimentando nuestras capacidades y sintiéndonos orgullosas “de que lo hemos logrado”.

Podríamos resumir como principales habilidades implicadas en el cambio:

Habilidades asertivas:

Negociar

Saber decir no

Saber pedir lo que quiero y necesito

Defender los derechos

Defender un punto de vista

Formular y responder a una queja

Expresar nuestras emociones

 Habilidades que favorecen el desarrollo personal:

Autoconocimiento: valorarme pero también reconocer lo que quiero cambiar y poner medios para lograrlo.

Disfrute de uno mismo (versus la dependencia en los vínculos)

Tomar decisiones.

Tomar iniciativas

Planificar

Superar la sensación de fracaso, superando el pasado.

Evitar conflictos resolver el miedo.

Evaluar las propias habilidades.

Ayudar bajo un criterio de solidaridad (no de autosacrifico)

Resolver la vergüenza

 Si contamos con habilidades sociales podremos:

 -Vencer la ansiedad que nos producen las situaciones difíciles o nuevas, que en algunas circunstancias puede llevar a  evitarlas.

 -sentirnos seguros y seguras de nosotras mismas, no pendientes en exceso de la valoración de los otros.

 -aceptar nuestras limitaciones y pedir ayuda en caso de sentirnos estancados en el pasado.

 -establecer vínculos gratificantes, de cuidado recíprocos

 -poder comunicar lo que sentimos, pensamos y queremos, defendiendo nuestros derechos.

 -resolver situaciones problemáticas en vez de evitarlas o adoptar una aptitud de sumisión, o autoritaria.

 Si te vez atascada o atascado en alguna de estas áreas te invito a que consultes a un profesional de la psicología que pueda ayudarte.

 

 

 

 

04 Dic 2014

BY: admin

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¿Por qué una mujer permanece en una relación de maltrato?

Ayer trabajamos en el grupo de mujeres la pregunta: ¿por qué una mujer permanece dentro de una relación de pareja donde sufre violencia?.

Muchas veces hemos escuchados comentarios desde el sentido común en forma de sentencia: “no entiendo porque si la trata mal porque no se va”.

Podríamos decir que dar el paso, tomar esa decisión de romper la relación es algo complejo porque existen múltiples factores en juego que hacen que la situación se perpetué: factores que van desde características individuales, por ejemplo, nuestra propia historia infantil donde la violencia ya ha estado en nuestras vidas, o no nos hemos sentido valoradas o queridas; los mitos y mandatos acerca de cómo debe ser una mujer que se transmiten en la socialización y se legitiman socialmente, donde el rol de cuidadora de los otros como madres es el impuesto; las características propias del vinculo que se establece como el ciclo de la violencia ( no todo el tiempo se produce la violencia y en la fase de la llamada “luna de miel” aumenta la creencia sobre la posibilidad de cambio);  las secuelas del trauma en la mujer, la indefensión aprendida que hacen que se encuentre en una situación de “sin salida” y desesperanza, a veces de parálisis… Si a esto le sumamos que si bien se han dado avances sociales en cuanto a leyes y recursos que tienden a la protección de la víctima, muchas veces se sigue produciendo la revictimización siendo las mismas instituciones sociales las que no colaboran a favor de la autonomía y protección de las victimas. La falta de red de apoyo, el secreto que se produce por vergüenza y por el aislamiento social al que están sometidas… en fin, lo que está claro es que el análisis debe ser multicausal y a la vez empático con quien está inmersa en dicho vínculo de maltrato.

Me parece importante poder transmitir a partir de frases de las mismas protagonistas esas múltiples causas, creo que puede ayudar a generar esa empatia necesaria para entender a las mujeres:

  “Si yo no lo ayudo a que deje sus adicciones, si no lo cuido, quien lo hará, me da mucha pena verlo así”.

“El una vez me dijo que su padre le pegó de pequeño…me da pena por el niño que fue, aunque ahora no entiendo que él haga lo mismo conmigo y sus hijos”.

“Me case pensando que iba a ser para toda la vida, separarme era pensado como un fracaso para mi”

“Mi madre me dijo una vez: debes servir a tu marido, aguanta hija que esto ya pasará”

“cuando me di cuenta que lo que estaba viviendo era la reproducción de lo que había vivido en mi familia me hizo sentir muy triste, la violencia siempre ha estado en mi vida”.

“Y si puede que me haya casado con él a los 17 años, aun habiéndome golpeado una vez, para huir de mi casa”

 “En un momento deje de luchar, solo esperaba que se tranquilice, que deje de chillarme, aprendí a callarme”

 “estaba tan hecha polvo que cuando era amable conmigo me sentía muy agradecida, parecía que todo el daño que me había hecho se había borrado”.

“yo solo quería olvidar lo que había pasado; así empecé a olvidarme lo que había que hacer, estaba como bloqueada”

 “Una vez me confesé y le conté al cura de mi parroquia lo que había sucedido con mi marido: me dijo hija, se paciente, que Dios te recompensara, no le provoques”.

“El abogado me ha dicho porque no me reconcilio, que el quiere estar con sus hijos, que parece buen padre”.

“No me he sentido creída cuando he contado lo sucedido. El encima me ha denunciado porque lo rasguñe al intentar defenderme. ¿Quien me va a creer?”

 “sin trabajo, sin estudio, y sin dinero,¿a donde iba a ir?”

“Me he quedado sola, no conozco a nadie aquí, necesito de él para criar a mis hijos”.

10 Nov 2014

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“Relatos Salvajes” o el porque de la ira….

El otro día tuve el placer de poder ver una buena película en el cine: Relatos salvajes, película argentina escrita y dirigida por Damián Szifron (2014). Seis historias que nos hacen reír pero que son verdaderos dramas que dan cuenta de lo que podemos hacer con nuestra ira, y el deseo de venganza.

Una de las historias “El más fuerte”, cuenta muy bien como se enciende la ira en nosotros, llevando en este caso a una escalada de violencia destructiva en ambos protagonistas.

Soy experta en meter la pata y contar el final de las historias a los amigos que todavía no han visto el film, pero como he visto que estaba en la wilkipedia descripta, me tomo esa licencia:

“Diego Iturralde viaja por la ruta en la provincia de Salta en su lujoso coche, cuando se cruza con un viejo auto que le va cerrando el paso. Diego se le adelanta para seguir su camino y lo insulta tratándolo de “negro resentido”. Cuando pierde rastro de aquel auto kilómetros más adelante, pincha un neumático y se ve obligado a parar en la banquina. Vuelve a cruzarse con el automovilista a quien había insultado, quien al verlo decide detener su auto delante del suyo. El conductor comienza a destrozar el auto de Diego. Tras pedidos de disculpa rechazados, la ira se apodera de él, arranca su auto y embiste el de su agresor, arrojándolo así por un barranco que derivaba en un río. El hombre logra salir y Diego comienza a perseguirlo con su auto, pero la rueda de auxilio, que no estaba bien ajustada, se suelta generando que el vehículo caiga también por el barranco. El hombre va a buscarlo para terminar con la vida de Diego y logra entrar al auto donde se genera una desenfrenada lucha…” (y esta vez no cuento el final).

Tod@s hemos sentido en algún momento en mayor o menor medida los signos físicos de la ira. Nuestro cerebro esta preparado para registrar si un estimulo puede considerarse una amenaza y evaluar el peligro. Si la conclusión es que no la hay, liberamos la tensión, los músculos se relajan y volvemos a estar como dice Daniel Siegel receptivos”,  la mente esta clara y tranquila, podemos utilizar nuestra parte reflexiva y racional.

Pero si en cambio la valoración es a favor del peligro, el estimulo pasa a ser relevante: “es malo”, “me está atacando” . Uno de los comportamientos que se activa (y es propio del mundo animal) es la posibilidad de la lucha. Nuestro sistema nervioso autónomo se prepara: el corazón late con fuerza, se dispara la adrenalina, se libera cortisol en sangre (la hormona del estrés) y ya estamos preparados para la acción. Si ponemos en palabras las emociones en juego son de ira, impotencia, rabia, miedo, frustración. En ese momento, ya estamos en modo automático, es decir no pensamos, somos pura reacción, nuestra ventana de tolerancia es estrecha, lo que significaba que por ejemplo antes contábamos hasta diez, o respirábamos hondo, y ahora esas estrategias ya no sirven, ya el mecanismo se ha disparado, solo queda explotar.

En la escena descripta más arriba vemos a Diego indefenso dentro del coche, pidiendo disculpas, un poco invadido por el miedo, otro poco porque se capacidad reflexiva funciona  todavía. Pero luego se dispara y ambos ponen el automático en una lucha por destruir al otro. Daniel Siegel habla de cómo se anula en ese momento la “flexibilidad de respuesta” que permite insertar un intervalo temporal entre el estímulo y la respuesta. Esa capacidad es una parte importante de la inteligencia emocional y social. Nos permite ser plenamente conscientes de lo que sucede y refrenar nuestros impulsos a tiempo para elegir la mejor respuesta. También expresa que se anula la “conciencia moral” entendiéndola el autor como la capacidad de pesar y de actuar para el bien común o la sociedad. ( D Siegel, 2011).

Volvamos más atrás en la escena, en el origen, y donde se dispara la escalada. En la carretera y cuando se cruzan por primera vez Diego y quien será su agresor, el primero reacciona insultándolo ante su mala conducción con un “negro resentido”.

Me imagino a este hombre con una conversación interna en su mente, la rumia mental (encadenamiento de pensamientos dañinos) que le lleva a que el proceso físico se inicie. Me lo imagino en un monólogo interno como: “que se cree este porteño, todos son iguales vienen a pasarme por encima, creo que soy poca cosa por ser de provincia, llamarme negro a mí…(recuerdos que se vienen de cuando otros lo han hecho por ejemplo, burlándose de él en la escuela, hasta insultos de su propio padre, o comparaciones con sus hermanos).

Podríamos pensar que Diego ha puesto el dedo en la llaga, en alguna historia de su pasado, que quedo allí incrustada y no resuelta, donde lo hicieron sentir pequeño, poca cosa, siendo tal vez desvalorizado o humillado. Tal vez no tuvo muchas posibilidades en su historia de canalizar las emociones (legítimas) que el ser tratado así le genero, de otra manera, por ejemplo expresarlas, sentirse apoyado por un adulto protector, desarrollar habilidades de comunicación de sus emociones y ser asertivo pudiendo poner los limites en otras situaciones a través de las palabras.

Seguramente de niño aprendió a guardar la tristeza que tenia y no sacarla en forma de llanto, porque le transmitieron que los hombre no lloran, o presencio modelos de resolución de conflictos donde el uso de la fuerza era la estrategia natural. Esto quedo guardado en su cerebro y cada vez que se sienta amenazado o en peligro volverá a dispararse el mecanismo de la ira. (En este caso concreto no, porque no le han quedado posibilidades, la ira puede ser destructiva y generar daño, pero mejor no lo cuento por respeto a los amigos…)

¿Qué podríamos hacer si fuese posible para ayudar al protagonista?. Por un lado, dotarlo de estrategias de control, aprendiendo a registrar las sensaciones que su cuerpo le envía, antes de que el “modo reactivo”, automático, ya este disparado (y sólo quede explotar). La estrategia de “tiempo afuera” podría ayudar por ejemplo, si en ese momento la persona con quien interactúa pasa a estar en riesgo. La retirada de la escena a tiempo podría evitar el daño. Por otro lado tendría que aprender a autorregularse, como bajar esas sensaciones corporales por ejemplo, a través de un esfuerzo físico (salir a correr), u otras estrategias que lo contacten con la calma y la tranquilidad. Pero lo más profundo seria poder detectar que del pasado lo ha disparado, volver a  procesar e integrar esas escenas dolorosas, traumáticas en donde aprendió a sobrevivir por medio de la descarga de la agresividad. Esto implica un trabajo terapéutico con otro, que repare en el vínculo y ayude a elaborar esas historias en vez de actuarlas. “Poder reflexionar sobre esas experiencias con cierta distancia, y con una apertura, una observación y una objetividad que entonces no había tenido. Poder ver como esas episodios reactivan recuerdos muy profundos que explican la reacción. (D Siegel, 2011). Recuerdos del pasado pueden aparecer para redirigir nuestra conducta. Esas asociaciones pueden hacernos reaccionar de manera automática.

 Ya sabes, si te sientes identificad@ con esta manera de reaccionar, si tienes miedo de hacer daño porque no lo controlas, si detrás de ese ataque que te hace sentir poderoso hay un niño humillado, castigado que se siente muy pequeño, no dudes en buscar ayuda de un profesional psicólog@. “Los momentos difíciles de nuestra vida se pueden convertir en oportunidades para obtener una comprensión más profunda de nosotros mismos y de nuestra conexión con los demás.”(D Siegel, 2011).

Recomiendo a  Daniel Siegel,  “Los crepes de la ira”, en Mindsight: la nueva ciencia de la transformación personal. (Paidos, 2011).

Imagen del cartel de Relatos Salvajes.

28 Jul 2014

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Herramientas terapéuticas, mucho más que las palabras…

Escribiendo sobre la experiencias del proyecto Enfocadas donde utilizamos la fotografía y escritura como herramienta creativa pero a la vez terapeútica (ver el apartado en la web sobre el mismo) quería contarles sobre porque trabajamos con fotografías y  narraciones para ayudar a elaborar el pasado…

Esta en el sentido común la frase “una imagen dice más que mil palabras”…

Muchos psicólogos utilizamos las fotografías porque en ellas ya sea las que escogemos de nuestra historia o las que sacamos con nuestras cámaras, dicen algo de nosotros, proyectamos aspectos de nuestro mundo interno, de  nuestra manera de ver el mundo . Judy Weiser lo describe de la siguiente manera: “cada fotografía que una persona toma es también una forma de autorretrato, una especie de “espejo con memoria” que refleja aquellos momentos que fueron suficientemente especiales para ser congelados en el tiempo para siempre. En su conjunto estas fotos hacen visibles las historias que acontecieron en la vida de la persona sirviendo como huellas que van marcado donde ha estado (tanto emocionalmente como físicamente) y quizás estén señalando hacia donde esta encaminándose próximamente”.

La técnica de la Fotobiografía introducida por la psicóloga Fina Sanz, nos permite en el proceso de elección de las fotos y en su narración ver armada nuestra línea de tiempo de las diferentes etapas vitales. Analizarlas una a una y en conjunto pudiendo darle un sentido a lo que hemos querido transmitir, con la ayuda de otro, en este caso el terapeuta, nos permite ser concientes de la continuidad histórica y de su construcción como sujetos activos; ubicarnos como tercero observador a la vez que protagonista de la misma pudiendo reflexionar sobre lo vivido con una cierta distancia, y aportar nuevos significados, a través de la narración.

A su vez estaríamos tendiendo a la Integración a nivel bilateral: hemisferio izquierdo-derecho. Ambas herramientas están en juego en el proceso de fotografiar y narrar.

 “El cerebro funciona simultáneamente en su totalidad, Mientras cada persona registra el mensaje, guión o relato verbal, lo incorpora en palabras a través del hemisferio cerebral izquierdo, luego ese mensaje es decodificado por el hemisferio cerebral derecho en imágenes, sensaciones, colores, texturas, aromas. Bajo estas condiciones óptimas de trabajo ambos lados del cerebro dividen responsabilidades para procesar, decodificar y producir conjuntamente”. (Charaf Mariana, 2012)

La idea de una narración única para la vida humana es muy limitada, porque nuestra memoria y nuestra naturaleza está en constante cambio. A medida que sigamos cambiando como individuos a lo largo del tiempo, nuestras narraciones también evolucionarán como reflejo de la naturaleza dinámica de la vida y de las relaciones sociales. Vamos percibiendo e interpretando la experiencia desde nuevos puntos de vista. Pero ante situaciones dolorosas o traumáticas esa manera de interpretar y significar lo ocurrido puede quedar detenida, paralizada, generando sensaciones de vergüenza, culpa o emociones muy intensas ligadas a la tristeza,  o a la rabia y la ira.

A veces nos encontramos actuando por ejemplo como niños pequeños ante situaciones que disparan en nosotros conductas que hemos aprendido en el pasado y hoy de adultos seguimos usando de manera automática.

Yolanda Calvo nos dice que: “no podemos cambiar lo que ocurrió, pero sí podemos cambiar el sentido y significado que damos a lo vivido. Lógicamente, esto significará que según se despliegue nuestra vida, iremos incorporando en los recuerdos del pasado las vivencias de ese presente, que ahora es futuro, reinventándonos constantemente a nosotros mismos y dando sentido a lo vivido, entonces, con la conciencia del ahora”.

A veces es necesario para poder salir del estancamiento, y de que nuestro pasado nos siga condicionando hacer ese proceso con otra persona, de allí la necesidad de iniciar un proceso terapéutico. Hoy en día los psicoterapeutas contamos con herramientas terapéuticas diversas y potentes donde la palabra, la narración y la imagen se combinan;  el vínculo que se establece repara y posibilita nuevas experiencias de  “estar con” un otro en sintonía;  nos permite aprender de nuestras experiencias del pasado (en vez de actuarlas),  para poder proyectarnos al futuro construyéndolo activamente.

Si te sientes detenid@, consulta a un profesional de la psicología, te mereces ser el que lleve el timón de tu vida.

Ver en:  www.phototherapy-centre.com

25 Abr 2014

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Del amor y otros demonios que andan rondando…

Trabajando en sesión con una chica jovencita aparecían como “verdaderas” estas afirmaciones de un cuestionario que debía completar:

-“si he encontrado al chico de mi vida, no me importa esforzarme más para que las cosas vayan bien, a veces es necesario sacrificarse”.

-“El amor lo puede todo”. Aclaraba: “me refiero a que si hay amor las relaciones se arreglan y no hay más problemas”.

-“Cuando estoy sola me siento en peligro, y me pregunto ¿quién me va a defender y cuidar?”

Charlando sobre ello, ella  hablaba de “cierta peligrosidad en la calle, y la necesidad de una figura masculina, si es macarra mejor, que te proteja, eso me da seguridad nadie se va a meter conmigo…”

“No nos sentimos alguien completas, si ellos no están”. “Si no me cuida mucho y lo dejo lo mas probable es que no aguante sola un mes; ¿para que lo voy a dejar si me va a pasar esto?”; “una chica sola mucho tiempo es media rarita”.

-“Si yo no le ayudo a que deje de descontrolarse, si no lo cuido, quien lo hará, me da mucha pena verlo así…por mi tal vez cambia”.

Me explicaba que “no van a sentar cabeza si no hay una mujer que no le haga de norte…

Cuando intentamos con hechos concretos llenar de contenido la palabra “Querer”, ella decía que le demostraba su cariño: estando ahí siempre que él estaba mal, compartiendo todo, contándole todo…Me dice que estaba confundida, que  no sabía si era un fallo de su parte “el salir con mis amigos, si el quería estar conmigo… ahí empezaba a pensar que tal vez estaba con otro”.  “El me dice que  los hombres por la noche solo van a eso y que me exponía a ellos”; “hablar tanto con la gente para él no es normal, me dice que me corte un poco”.

En relación a la manera que ella cree que  le expresa él el “Querer”  me dice: “me da cariño a veces, hacerme reír. Me dejaba muchas veces sola cuando salía, él no estaba para mi” (doble moral según ser hombre o mujer: si eres hombre eres un machote si aprovechas todas las oportunidades, si eres mujer es que “ te vas con cualquiera”).

“El me demostraba que me quería porque quiera niños y casa, todo de cuento y a mi me hace ilusión”; “cuando metía la pata me hacia regalos para disculparse”.

Con otra chica joven me comentaba algo similar en relación a los celos y el control:   “yo al principio deje de salir porque solo quería estar con él, era yo la que me aislaba de la gente; luego quise salir y se ve que pensó que era así la cosa, se acostumbro a ello lo veía normal y después no le gusto…”

En relación a la noche y sus peligros trae otro diferente “esta lleno de chicas fáciles que solo quieren acostarse con los novios”; los justificaba a los chicos (ante mi pregunta de si ellos era pasivos) “ellos quieren ligar nomás es verdad, pero es el hombre el que propone y la mujer es la que dispone”.

Todas estas afirmaciones parten de mitos sobre el amor, que siguen muy vigentes tanto en hombres como en mujeres, incluso en las más jóvenes porque socialmente se siguen imponiendo en forma de mensajes y conductas naturalizadas. Es hora de comenzar a cuestionarlas…

Resumiendo los mensajes:

-El amor desde lo femenino se expresa por medio del sacrificio, la entrega y cuidado al otro, muchas veces desde un rol maternal, es decir, como si nuestra pareja fuese nuestro hijo. Cuanto más nos sacrificamos y nos olvidamos de nuestros deseos, motivaciones y proyectos personales en post del otro, más parece que le demostramos amor. A esto se suma una ilusión de “salvación” del otro, “lo hará por mí” encubriendo que cada uno es un sujeto único e individual y responsable de sus propias decisiones.

Con el amor solo basta, se le da una visión omnipotente, se lo idealiza. Se quita la posibilidad de conflicto intrínseca a todas las relaciones humanas. Se lo ve desde una postura estática y no como un proceso donde se pasan diferentes momentos, donde cada miembro de la pareja va creciendo y donde se van viviendo diferentes etapas del ciclo vital, en las que puede haber mayor cercanía o distanciamiento. Esa negación no permite la posibilidad de resolución de los conflictos, ni se los espera. Se confunde muchas veces la primera etapa de enamoramiento con el amor como sentimiento.

Esta palabra, a mi modo de ver es vacía sino la llenamos de formas de expresión en actos y hechos concretos, de cuidado del otro y de uno mismo dentro del vínculo.

La mujer sigue siendo alguien frágil, a ser protegido. Si está sola esta incompleta, o porque no le queda otra. (¿te suena el mito de la media naranja o media medalla?). Yo me quedo con el dicho “sola que mal acompañada” más que el “mejor malo conocido que bueno por conocer”…aunque sola se esta muy a gustito….

Esto es un problema para mucha gente que no sabe estar sola. Ahí viene el tema de la dependencia y la incapacidad de estar solo, por cuestiones de déficit en los vínculos de apego y una eterna búsqueda de alguien que nos proteja, cuide, cuando ello faltó en otra época.

Aquí la cosa se complica más para algunas personas…tendremos que revisar eso en nuestra historia, sobretodo si aquellos que nos acompañan en la actualidad nos hacen daño.

La lectura del control, los celos desde el “cuanto te quiere”, el amor es fusión, se diluye el espacio personal, o nuestros deseos y motivaciones individuales quedan aplastados.

-El pack Casamiento-hijo-casa propia, o “se casaron y comieron perdices” sigue vigente y como no con tanta peliculita  de sábado a la tarde…

Me quedo con el deseo de  Simone de Beauvoir, y espero poder seguir trabajando conjuntamente con muchos hombres y mujeres que se animen a cuestionar lo que nos imponen y nos encorseta ….

“El día que sea posible que la mujer ame, no con su debilidad sino con su fuerza, no para escapar de si misma sino para encontrarse, no para rebajarse sino para reafirmarse; aquel día el amor llegara a ser para ella, como para el hombre, una fuente de vida y no un peligro mortal”.