Salud sexual, sexualidad femenina, placer negada 10 May 2018

BY: Marcela Lockett

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La Salud Sexual: el placer negado a las mujeres.

La Salud sexual nos habla de la sexualidad como una dimensión central de la vida de los seres humanos. Se encuentra atravesada por relaciones de poder, siendo diferente lo que se nos pide a hombres y mujeres. El placer ha sido negado a las mujeres a lo largo de nuestra historia.

Este post habla de como se ha ido construyendo esa prohibición y como sigue vigente en los tiempos actuales, para que reflexiones si puede estar condicionándote.

Desde el contexto individual y de la sociedad a la que pertenecemos, en este caso la sociedad europea, podemos estar tentados en pensar, que el disfrute de la sexualidad femenina, y del cuerpo femenino, de que sea legítimo el placer y la libertad sexual, han existido siempre, y cuestionarnos que sentido tiene hablar de Salud Sexual en los tiempos que corren.

La sexualidad ligada a la maternidad.

Si echamos la mirada hacia atrás podemos comprender que estamos errados. Para ello, comentó algunos de los mensajes recopilados por Luis Otero en su libro “He aquí la esclava del Señor”, centrados en el España franquista, haciendo un poco de historia:

En cierta edad, ya no muy pequeñas, adivinan que su ansia de maternidad- porque toda mujer ha nacido para ser madre-no puede realizarse sino con la cooperación del varón. Por eso sienten necesidad de relacionarse con el otro sexo. Y ¿donde mejor que en el baile? El joven la solicita y ella-la dama- se siente complacida entregándose a él”. (El baile, 1961).
Esta cita deja muy claro que se entiende la sexualidad femenina ligada a la maternidad, armándose la ecuación “se es mujer completa, si se es madre”. En el ejemplo del baile habla de la pasividad esperada en la mujer, y  ni que decir, que “lo normal” era lo que se diría la e lección de objeto heterosexual, negándose otras expresiones de la sexualidad como la homosexualidad, bisexualidad, siendo impensable por ejemplo el poli amor…

Encontrar este texto, me sorprendió, me hizo recordar, por ejemplo, de prácticas como la himenoplastia que promocionan clínicas estéticas, por ejemplo, en Guatemala, Latinoamérica donde la virginidad sigue siendo un valor femenino:

La virginidad anatómica se puede perder sin contacto deshonesto, de ahí que en una pérdida inocente, algunos médicos católicos no tiene reparo en hacer sutura restaurando el himen. La operación parece lícita y se evita la tragedia de la noche de bodas. Pero no aprobaría yo la operación en una mujer que voluntariamente y pecaminosamente perdió su virginidad”. (1951, Moral íntima de los cónyuges).
En América latina, donde trabaje en salud reproductiva, se dio el cambio del pedido de “la prueba de amor”, es decir la entrega de la virginidad, a “si me quieres lo hacemos sin condón”, práctica ligada nuevamente al amor romántico pero que conlleva la negación del autocuidado en las prácticas sexuales.

La mujer siente mucho menos las exigencias sexuales como satisfacción carnal placentera, envolviéndolas generalmente en sentimientos de la unión espiritual, de la ternura hogareña y sobre todo la maternidad”.

Aquí hay un mito que también sigue vigente: que los hombres tienen mayor necesidad sexual que las mujeres, se le atribuye a diferencias biológicas, y no a la educación que hemos recibido, educadas en la represión y el juzgamiento de aquellas mujeres que practican su sexualidad con mayor libertad, incluso por las mismas mujeres.

La construcción del cuerpo femenino como pasivo y frágil.

Yéndonos más atrás en la historia, me gustaría que entendamos como se ha ido construyendo la visión del cuerpo femenino, y la contribución de la medicina en su discurso y prácticas “de cierta naturaleza femenina” a saber: sexualmente pasiva, frágil, dependiente y predeterminada a la maternidad.
En el siglo XVII, los discursos médicos comienzan a reemplazar el término bruja por el de “enferma mental”.
Durante el Renacimiento, el clero sostiene la imagen de Eva como inferior y maldita. Es simple fragmento del cuerpo viril, al derivar de la costilla de Adán y “maldita” porque conduce al varón al pecado original.
En 1650 Harvey descubre que todo embarazo se desarrolla de un huevo: comienza la veneración de la maternidad. La Virgen María, venerada por casta durante la Edad Media, pasara a ser venerada en su lugar de madre en el S XVII. Así toda mujer adquiere valor como individuo en tanto posible madre.
Otro rasgo que comienza a caracterizar la femineidad desde el discurso médico es la debilidad femenina. Esto centrará las bases a su vez para el lugar de la histeria como enfermedad femenina por excelencia. Ubican su etiología en la retención de semen femenino, por lo que pasa a ser la enfermedad “de mujeres sin hombres”, siendo esto necesarios para conservar su salud.
Así comienza a naturalizarse un discurso desde el orden de la biología describiendo lo que será parte de “la naturaleza femenina”.
Será a partir del siglo XVIII que los médicos varones tocaran el cuerpo de la mujer, ingresando estas como pacientes del acto médico, pasando el parto de las comadronas a ellos.
Esta sacralización de la maternidad traerá en el discurso la definición de la sexualidad femenina como pasiva, afectivamente dependiente y socialmente necesitada de protección masculina. La educación moral modelara a las niñas en vista de objetivos esenciales: guardarlas vírgenes para el matrimonio y hacia el siglo XIX se retarda el matrimonio pero se las prepara para ser “esposas sumisas”. El concepto de virginidad no solo tiene que ver con la ausencia de relaciones sexuales sino con la ignorancia sobre su cuerpo, que garantice “que en el encuentro sexual la excitabilidad de su cuerpo este en manos del hombre”.

Salud sexual placer negado mujeres

Como expresaba, no tenemos que perder de vista estos discursos porque se siguen colando entre los sujetos por naturalizados, siendo necesario cuestionarlos. Por supuesto que hemos ido avanzando y las nuevas generaciones pueden disfrutar de una sexualidad más libre, aunque la sexualidad parece ser un tema que sigue siendo invisibilizado muchas veces en la escuela, en casa, generando falta de no sólo de información sino de educación en el auto cuidado de ambos sexos. Una paciente de 17 años, me contaba como una de sus compañeras era tildada de “ligera” porque se hablaba del tipo y frecuencia de sus prácticas sexuales, mientras que los chicos siguen siendo alentados en la conquista para mostrar su hombría y valía frente a otros chicos.

¿Cómo construir una visión del cuerpo femenino libre de disfrutar y sentir placer?

Me gustaría concluir con lo que aporta una visión feminista del cuerpo femenino, como avances en la mirada, y en la autogestión de nuestros cuerpos y nuestras vidas:

-El conocimiento y aprecio por el propio cuerpo.
-El aprendizaje del autoerotismo.
-La enseñanza del autocuidado desde pequeñas: empoderando a las niñas, en cuanto al cuidado y los límites que el otro debe respetar: posibilidad de elección de lo que quiero o no quiero, lo que me gusta o no me gusta.
-Un cuerpo libre de cánones impuestos socialmente, como por ejemplo, la imposición del ideal de belleza femenina generando sufrimiento psíquico, encorsetamiento, sometimiento del cuerpo a esos cánones establecidos, falta de autoestima al no poder alcanzar ese ideal de cuerpo perfecto, siempre e irrealmente joven.
-Disminuir los sentimientos de culpa ante el deseo y el placer sexual satisfactorio.
-La posibilidad de elección del deseo de ser o no ser madre.

Espero que la reflexión halla servido para mirarnos como mujeres, preguntarnos sobre cómo vivimos nuestra sexualidad, y ser conscientes de mitos y tabúes que hoy en día, a pesar de los cambios pueden estar en nuestro imaginario personal.
Si sientes que en el tema sexual hay fuertes inhibiciones, que no puedes expresarte libremente, y cuidándote, no dudes de consultar a una profesional de la psicología.

17 Abr 2018

BY: Marcela Lockett

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Los beneficios de practicar boxeo femenino: “Ahora somos guerreras”

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Este post, lo escribo esta vez en primera persona, porque no puedo despegarme de mi propia experiencia como mujer, que practica deportes de contactos desde hace más de diez años.
Cuando comencé a ejercer de psicóloga trabajando con víctimas de violencia de género, me di cuenta que tenía que hacer algo con el cuerpo, siendo este el contenedor de las emociones que trabajar con víctimas me generaba, principalmente las de ira, la agresividad que me llevaba a casa tras escuchar historias de dolor e injusticia, y decidí que nada mejor que “darle al saco”.
Si me remonto a mi infancia, tengo imágenes de fines de semana viendo el boxeo por tv, creo que hasta en blanco y negro, con mi padre, lo recuerdo como encuentros con él y de exclusividad, porque sólo a nosotros dos nos gustaba verlo. (O tal vez empezó a gustarme por ese encuentro especial).
El tiempo ha pasado, sigo practicando deportes de contacto y el gimnasio esta cada vez más lleno de mujeres de todas las edades, cada vez más jovencitas, incluso niñas.
Recuerdo críticas y sonrisas de mi entorno, cuando comentaba que lo practicaba, alguna interpretación de mi supuesta “furia interior”. La verdad que puede que así fuese, que la tuviese, pero el canalizarla en un deporte reglado, con compañeros con fuerte sentimiento de solidaridad, y con grandes maestros, no es lo mismo que ir sacándola por la calle o ir haciendo daño.

Mujer- boxeo: una ecuación impensable en el pasado.

Más allá de ello, el hecho de ser chica tiene su handicap negativo socialmente hablando. Investigando en la historia del vínculo entre la mujer y deporte he encontrado algunas frases que ya nos hablan del lugar que se le daba a ellas en las prácticas recomendándose:

“Los deportes más aptos para ser practicados por una joven son: la natación, el tenis, el baloncesto, y los deportes de invierno. Excluimos totalmente la bicicleta por cuanto el roce del sillín sobre los órganos genitales, puede dar lugar a excitaciones sexuales. En otro consejo permitía la bicicleta pero sólo si era a velocidad muy moderada.” Otra frase decía: “a la mujer también pueden convenir ciertos deportes, acomodados a su delicadeza y modestia femenina.” (frases de la España de 1960). Esta de más decir que era impensable que una mujer pudiese practicar boxeo, k1 o Kick Boxing en esa época.

Matilde Fontecha, experta en género y deporte, expresa al respecto: “Hay dos antiguas prohibiciones que se encarnan en el cuerpo de las mujeres: la libertad de movimiento y el derecho a disfrutar”. Aspectos a los que hay que sumar la legitimación del uso del espacio público por los varones ( siendo el espacio privado “el reino femenino”).
“La tiranía del estereotipo del cuerpo de mujer se opone al cuerpo motrizmente hábil, al cuerpo en movimiento para el bienestar, la libertad y la salud en la vida cotidiana. Así mismo, se opone a la práctica deportiva con excepción de las actividades que refuerzan la estética femenina”.

“Una mujer que desarrolla las capacidades del movimiento como ser la coordinación, la orientación espacio-temporal, el equilibrio, la estructuración del esquema corporal, el conocimiento y control del propio cuerpo, la fuerza y resistencia musculares, la resistencia cardio-respiratoria, la velocidad, la flexibilidad y la agilidad, es una persona más competente para cualquier situación vital”. La autora habla de la importancia de la competencia motriz como parte indispensable de la identidad y autonomía de las mujeres.

Me gustaría en este post poder transmitir algunas pinceladas de los beneficios que a mi manera de ver tienen estos deportes a nivel psicológico y profundizar en el tema: “chicas practicándolo” con los testimonios de dos de mis compañeras.

Si tuviese que pensar el beneficio general que produce a nivel psicológico, señalaría que dichos deportes colaboran en la autorregulación emocional. Daniel Siegel nos habla de “la ventana de tolerancia” la franja dentro de la cual nos sentimos en un estado de calma, tranquilidad. Pero situaciones de stress cotidianas, o del pasado, pueden hacernos salir de dicha ventana, generando a nivel corporal un estado de hiperactivación preparándose nuestro cuerpo a una situación real o imaginaria que tenemos que hacer frente, activándose nuestro sistema nervioso central, el sistema simpático. Esto tiene que ver con los síntomas de ansiedad que muchas veces sentimos por ejemplo: taquicardias, que nos falte el aire, nerviosismo interior, entre otros. Cuando trabajamos deportes de tanto desgaste energético, necesitamos básicamente para no morir en el intento, un control muy consciente de nuestra respiración. Tenemos que concentrarnos en la técnica, focalizando la atención en la coordinación de brazo-pierna, lo que hace que nuestra mente deje de darle vueltas a los problemas, dejando de lado la “rumia mental”. Todo ello puede colaborar a volver a encauzarnos dentro de esa ventana de tolerancia. Esta claro que actúa como “recurso” a nivel personal, pero si esto nos suele suceder con frecuencia, debemos revisar el origen del problema y complementarlo con el espacio terapéutico, donde podamos poner en palabras las emociones, con un otro, cuestión que permite la tramitación de las mismas en dicho proceso.

Boxeo femenino, sus beneficios.

Volviendo al tema de mujeres que practican estos deportes, éstas son algunas de las reflexiones que he ido haciendo:

-sabemos que por estereotipos de género no se espera que una mujer exprese la rabia, la ira, y demás emociones negativas: nos han enseñado a ser pasivas, sumisas, respetuosas en exceso. Desde el psicoanálisis hemos estudiado como las emociones que no salen hacia el exterior vuelven hacia uno mismo, produciendo enfermedad. Legitimar esas emociones que están presentes en todo ser humano, canalizarlas de manera sublimada, contribuye a mi manera de ver a la salud.

-a las mujeres también nos han enseñado que serán los hombres los que deben protegernos de situaciones peligrosas (a las que realmente estamos más expuestas por la violencia machista); el imaginario a su vez de la “doncella rescatada por un príncipe azul”, sigue vigente en muchas mujeres, incluso en las nuevas generaciones. La sensación que provoca el entrenar y avanzar en el aprendizaje, el sentir el cuerpo fuerte, el que puedes defenderte, vence con el mito de la fragilidad femenina y genera a nivel psicológico un nuevo recurso personal, que libera de la sensación de dependencia y fragilidad.

-Esto mejora nuestra autoestima, la valoración que hacemos de nosotras mismas, al sentir la superación día a día en el entrenamiento.

-Al ser un deporte que practican chicos y chicas conjuntamente, se trabaja desde el compañerismo, donde el que esta en una situación más avanzada, trabaja contigo para ayudarte a lograr la técnica. Creo que esto beneficia una visión desde los varones, de sus compañeras de un nuevo modelo de mujer que desmiente los estereotipos tradicionales que venimos mencionando y creo que ayuda a ellos a vencer los propios prejuicios. A su vez, al ser deportes de contacto, no sólo potencia el propio cuerpo, sino el trabajar de manera mixta en situaciones de contacto, de cercanía al cuerpo de un otro del otro sexo, centrado en la tarea deportiva y no desde un plano de seducción, de conquista (ya sea realizando la técnica, guanteo o el propio combate en las clases), empodera a ambos sexos desde la paridad del compañerismo, centrado en la tarea, y donde el cuerpo de la mujer deja de ser mirado como objeto.

-permite unir deporte con disfrute, placer en el plano del entrenamiento, alejándonos un poco desde la tendencia de las mujeres de hacer actividad física meramente por objetivos estéticos y de belleza: bajar de peso, moldear la figura (si bien éste es también un beneficio pero no el único).

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“Ahora somos guerreras”.

Me gustaría compartir con vosotros las reflexiones de dos compañeras que nos cuentan su experiencia:

Mercedes comenzó a practicar boxeo con once años, nos dice: “fue cuando no estaba de moda este deporte, cuando lo contaba nadie me creía. Ahora todo ha cambiado, escucho comentarios “que bien, eres una guerrera”, “que valiente eres”. Al principio, cuando empece a competir con 15 años, a mi familia les costo bastante ver que una niña se subiera a un ring a hacer lo mismo que los demás pero a su nivel. Que no porque tuviera 15 años iba a ser menos intenso”. Los beneficios para mí son: “verme bien, me aumento la autoestima, estar más segura de mi misma, me ha ayudado cuando he tenido problemas, me ha hecho madurar, me he superado día a día en los entrenamientos, eso es bueno para tu vida y además se hace ameno y divertido”. (Ahora tiene 20 años, y ha tenido sus primeros combates en la Comunidad de Madrid).

María José, de 26 años nos cuenta: “empecé a practicar Kick Boxing a los 18 años. En general a la gente, sobre todo a los chicos, todavía les cuesta imaginar a una mujer practicando Kick Boxing a nivel de competición y se puede percibir con comentarios jocosos como “ah, así que yo tan tranquilo y ¿me puedes matar?” o “entonces.. Si nos atacan, tu me defiendes, ¿no?” .
Beneficios: “Sin duda, me siento más segura. Afortunadamente nunca he sufrido ningún tipo de agresión, ni siquiera un amago, pero creo que el Kick Boxing me ha aportado herramientas para defenderme llegado el caso. He ganado en autoestima, al fin y al cabo es un deporte que requiere mucha coordinación y forma física, a medida que avanzas notas los resultados y te enorgulleces. Además en mi caso, que compito, o a través del Sparring en el gimnasio, aprendes a controlar tus emociones: ansiedad y excitación de exponerte a un combate, miedo al enfrentarte a un rival imponente, nervios que aceleran tu respiración e impiden concentrarte, impotencia cuando los asaltos no salen según lo esperado y satisfacción de vencer todo lo anterior. A nivel personal, me siento más segura y capaz de mi misma. Los hombres son más fuertes pero en general yo soy más rápida.”

Si estabas en duda de practicar boxeo o k1, Kick, y tomarle en serio, espero que este post te halla ayudado a decidirlo. Igualmente me gustaría prevenir sobre las propuestas que vemos últimamente, que llevan por ejemplo al boxeo a “que sea una moda y se muestra en las publicidades de perfumes o cacao, banalizando realmente los objetivos y la esencia de este deporte, reduciendo en este caso estos deportes a las ofertas de siempre para las mujeres como ser “embellecer tu figura”, “o haciéndolo sin contacto”, (toda una paradoja) por ejemplo, más de los mismo con nuevos ropajes…

Si por otro lado, vienes haciendo actividad física pero la autoestima tambalea, te preocupas en exceso por tu cuerpo, no logras controlar la ansiedad o te has dado cuenta del peso de los estereotipos de género en tu vida, no dudes de consultar a un profesional de la psicología.

Quiero agradecer a Mercedes Gonzalez Blanco, a María José Castelló Ruiz y a Javier Fraile por su colaboración; a Soraya Sanchez (campeona de Europa de boxeo 2010), Pablo Navascues y Jose Valenciano por su compromiso con lo que hacen.

Referencias:
Matilde Fontecha imparte “Educación física y didáctica” en la Universidad del Pais Vasco. En Revista Pikara de marzo del 2016.
Luis Otero: “He aquí la esclava del señor, de cómo la mujer fue educada en el sacrificio y la sumisión.”
Todas las fotos son propiedad de Marcela Lockett. Tomadas en el antiguo gimnasio Barcelo y gala de boxeo.

22 Sep 2017

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El mito de la edad del pavo y la adolescencia como negativa

Existen mitos que se dicen acerca de la etapa adolescente: escuchamos “déjalo, está en la edad del pavo… todo es culpa de las hormonas, ya se le pasara, es un inmaduro…”.
La visión que se transmite es de una etapa inevitable y terrible, que tenemos que pasar si o si, pero que no aporta nada, es una visión negativa.
Autores hablan de que es  todo lo contrario: la adolescencia no solo tiene características que la hacen una etapa rica porque adquirimos nuevas capacidades, (que muchos adultos a veces se olvidan de ellas cayendo en las rutinas y perdiendo esas cualidades positivas), sino que es tan importante lo que pasa en esa etapa, que podemos reforzarla y potenciarla, ya que  como dice un autor, Daniel Siegel: “ como gobernemos los años de la adolescencia tendrá un impacto directo en como viviremos el resto de nuestra vida”. Esto nos interpela como adultos, padres de nuestros hijos, de que manera podemos ayudarles.
QUE SE GANA EN ESTA ETAPA QUE NOS PUEDE ACOMPAÑAR TODA LA VIDA.
Centrémonos primeros en que cualidades se ganan en esta etapa de la adolescencia:
•    Es una etapa de búsqueda de novedades, nos llama a probar cosas nuevas y experimentar la vida plenamente.
•    Es una etapa donde el peso de los pares, de nuestros amigos y la implicación social cobra interés, permitiéndonos salir del mundo familiar que nos hace sentir seguros, de cuando éramos niños…
•    Aumenta la intensidad emocional… ¿todo duele más, no?
•    La experimentación creativa, nos lleva a rechazar lo establecido, y crear nuevas formas de estar en el mundo…el pensamiento abstracto, nuevas perspectivas surgen que nos permiten mirarnos a nosotros mismos y al mundo, cuestionarnos quien soy, hacia donde quiero ir…
¿CUALES SON LOS RIESGOS EN ESTA ETAPA?
Es verdad que estas cualidades tienen una cara extrema que son los que asustan a los adultos, muchas veces con razón porque llevan al adolescente a conductas que le ponen en peligro a si mismos o a terceros.
La generación de mayor dopamina en nuestro cerebro en esta etapa lleva a la búsqueda de gratificación, el valorar solo lo positivo de las situaciones no viendo la totalidad de las consecuencias posibles. Hay tendencia a la acción y a la impulsividad.
La otra cara de la conexión con los pares puede ser la desconexión con los adultos (tenemos en cuenta que esto es mutuo, porque esta etapa también interpela a los adultos y les cuestiona su propia vida, al confrontarse por ejemplo con el: ¿qué he hecho con mi espontaneidad y mi creatividad?
La sensación de dos mundos que no logran conectarse, y la angustia que le produce a ambos: los adolescentes al no sentirse entendidos, los padres al no saber cómo comunicar; el problema de la puesta de límites…
El aumento de las emociones nos hace sentirnos vivos, pero a veces “en carne viva”, y lleva a cambios de humor, de un momento a otro, a la reactividad…a veces nuestras emociones pueden ser como un tsunami que nos invade, y puede hacernos sentir confundidos a nivel mental.
En fin, por lo visto no es fácil, ¿pero que etapa de la vida lo es?
Podemos entender que en ese momento la mente del adolescente es “una zona en obras”, una etapa de reconstrucción y de integración a nivel neuronal. Son muchos los cambios que se producen en el cerebro: la poda neuronal (los circuitos neuronales que no son usados se podan, siendo real que, si por ejemplo no hemos aprendido un idioma, o a tocar un instrumento, hasta esa época será más difícil y costoso intentarlo de adultos).  Por otro lado, se están mielinizando los circuitos neuronales lo que implica que la información fluye más rápido y de manera sincronizada.
Se está en camino del control de la impulsividad, así como del pensamiento esencial que tiende a valorar hechos y contexto que nos lleva a tomar decisiones, pensando en los efectos o consecuencias de las mismas.
Si no hubiese tendencia a probar cosas nuevas, si el pensamiento abstracto no se pusiese en marcha, si no nos opusiésemos a nuestros padres, nos quedaríamos en casa, como niños pequeños… estas actitudes, el lugar que pasan a ocupar los amigos, los nuevos ideales, la  crítica social llevan a entrar en el mundo, en lo desconocido y peligroso, pero nos permite distanciarnos de los adultos para ver quién soy y hacia donde quiero ir…
Si hablamos del peso de los amigos, la intensidad de las emociones, el inicio de los acercamientos sexuales (ante en desarrollo sexual), y el amor y el desengaño (la búsqueda de la identidad sexual como parte de esa búsqueda), cuanto hay por experimentar y vivir.
PROBLEMATICAS A LA ORDEN DEL DIA:
Dos son las problemáticas que quiero destacar como temas de consulta de esta época que estamos viviendo.
Las situaciones de acoso y bullying tanto “cara a cara” como a través de las redes sociales que sufren los chavales por parte de otros adultos, y del grupo de pares.
La otra problemática:  el inicio de las primeras relaciones de pareja, donde valores machistas están a la orden del día, y en nombre del amor se ocultan situaciones de maltrato psicológico, control, estrategias de aislamiento en chicas jóvenes por parte de sus novios.
Ambas situaciones tienen consecuencias negativas en los afectados, minando la autoestima, y teniendo en cuenta que estamos en una fase de construcción de la identidad, haciéndonos sentir sumamente vulnerables e incomprendidos.
LA TERAPIA PSICOLOGICA:
Si estas pasando una situación así, si eres un padre que te has sentido identificado porque sientes que tu hijo está pasando la peor etapa y no puedes con ella te sugiero que hagas una consulta a un profesional de la psicología.
Creo que uno de los desafíos a nivel terapéutico, es como con todo paciente que consulta, es la escucha, el respeto hacia el mismo, la potenciación de sus capacidades (el trabajo se centrara en las herramientas que traiga, en su mismo lenguaje potenciándolas, más que centrarnos en lo negativo, y el poder pensar juntos estimulando la parte frontal de su cerebro.

24 Abr 2016

BY: admin

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¿Por qué es importante el autoconocimiento y bucear en el interior de nuestra mente? “MINDSIGHT”
Para poder describir el porque de la importancia de autoconocerse, y de iniciar un proceso terapéutico, tomaremos el concepto de MINDSIGHT  traído por Daniel Siegel siendo su traducción : VISION DE LA MENTE.  Consiste en centrar la atención en la propia mente para observar su funcionamiento interno.

 –         Permite que seamos conscientes de nuestro procesos mentales sin vernos arrastrados por ellos.

–         librarnos del automatismo de conductas arraigadas y de respuestas rutinarias (esquemas de relación que repetimos en base a nuestra historia pasada).

–         Permite que rompamos con ciclos reactivos en los que tendemos a quedar atrapados (por ejemplo en el descontrol de la ira).

–         nos permite nombrar y dominar nuestras emociones en lugar de vernos abrumadas por ellas.

Veamos por ejemplo, la diferencia entre decir “estoy triste” a “me siento triste”: la primera es una especie de definición personal y es limitante. El “me siento triste” implica la capacidad de reconocer y admitir una sensación sin que ella nos consuma.

-La capacidad de concentración nos permite ver que hay en nuestro interior, aceptarlo y al hacerlo soltarlo para poder transformarlo. A veces estamos abrumados por las rutinas con falta de tiempo y no reparamos en ello, sólo sentimos el malestar. Muchas veces también puede ser una manera de “no querer enterarnos de lo que nos pasa”.

-nos permite cambiar y reencauzar nuestras experiencias interiores con más libertad de elección en nuestros actos cotidianos y más poder para crear el futuro y convertirnos en autores de nuestra propia historia.

Son nuestros padres u otros cuidadores los que nos ofrecen las primeras lecciones de natación en ese mar interior. Si hemos tenido relaciones afectuosas tendremos las bases para poder auto observarnos: conocer nuestro interior, contactar con él y también sintonizar con los otros por medio de la empatía.

Cuando los adultos están en sintonía con los niños, cuando le reflejan una imagen de su mundo interior, el niño puede sentir su propia mente con claridad. Pero si los padres se muestran indiferentes o distantes, o sus respuestas son confusas, su falta de sintonía con el niño significa que no pueden reflejarle una imagen precisa de su mundo interior. Así la lente de su auto observación puede enturbiarse o deformarse viendo sólo una parte de ella, o esa lente puede ser frágil, y vulnerable al estrés o las emociones intensas. Por ejemplo: un niño que no puede expresar  la rabia que le producen que le maltraten y debe guardarse esa parte para no estar en peligro frente a sus padres. Un ejemplo de lo segundo sería un niño que si bien se le permite expresar sus emociones, cuando lo hace el adulto no le calma sino mas bien se asusta y le asusta, sintiéndose desbordado por las emociones como puede ser el miedo.

Si no hemos tenido experiencias positivas, se puede aprender con la ayuda de otro, teniendo un nuevo vínculo reparador como puede ser con la figura del terapeuta.

El resultado será gozar de salud mental, y nos daremos cuenta de ellos porque:

-seremos más flexibles y nos sentirse libres: lo contrario de una vida rígida, estancada o gris; en el otro extremo una vida caótica, impulsiva e impredecible.

-tendremos la sensación de vitalidad y de bienestar; sin esta integración podemos acabar presos de rutinas conductuales como ser  la ansiedad, depresión, respuestas rígidas, obsesivas entre otras.

Os alentamos a iniciar un proceso terapéutico para autodescubrirse de la mano de otro. A veces estos procesos pueden ser muy dolorosos y es el vínculo con un otro lo que nos ayuda a realizarlo de manera satisfactoria.